¿La degeneración macular es una enfermedad hereditaria?

La degeneración macular asociada a la edad (DMAE) es la principal causa de ceguera irreversible, con casi 200 millones de pacientes en todo el mundo1. La mácula es la región de la retina encargada de percibir los detalles, por lo que las personas con DMAE tienen dificultad para reconocer caras, así como para conducir o leer2.

Hay muchos factores que influyen en el desarrollo de la degeneración macular. Algunos, corresponden a hábitos como fumar o la dieta, mientras que otros son inevitables, como la edad, la raza, el sexo o la genética2,3.

degeneracion macular

Predisposición genética y degeneración macular asociada a la edad

Como ya hemos comentado, un factor clave en el desarrollo de la DMAE es la edad. En cuanto al sexo, las mujeres tienen mayor riesgo de desarrollarla, con una probabilidad 1,3 veces mayor. Para saber si la degeneración macular asociada a la edad tiene un componente genético, a lo largo de la historia se han hecho estudios entre poblaciones, destacando que en Europa o en descendientes de europeos se observa una mayor prevalencia de esta enfermedad2,3.

Otros estudios se centraron en la observación de gemelos y mellizos. Los primeros, que son idénticos genéticamente, tenían mucha más probabilidad de desarrollar la enfermedad si su hermano la tenía que los mellizos. Las personas con un padre o un hermano que presenten DMAE tendrán entre 12 y 27 veces más riesgo de desarrollarla también2.

En el campo de la genética, se han llevado a cabo estudios de análisis del genoma en masa, en los que se han descubierto 34 regiones del genoma que contienen 52 genes implicados en la degeneración macular asociada a la edad, destacando dos de ellos como los más relevantes2,3.

Los genes implicados en la DMAE

La degeneración macular asociada a la edad es una enfermedad compleja, con muchos factores implicados.

Estrés oxidativo

Uno de los factores más importantes es el estrés oxidativo. De hecho, el principal factor de riesgo modificable para la DMAE es el tabaco, muy implicado en el aumento de estrés oxidativo. No es sorprendente que algunos de los genes relacionados con esta enfermedad estén implicados en la respuesta antioxidante natural de nuestro organismo. En concreto, una de las dos regiones con más influencia en la DMAE contiene el gen ARMS2, que participa en estos procesos3.

Gen CFH

La otra región destacada contiene el gen CFH. Este gen codifica para el factor del complemento H. El sistema del complemento forma parte del sistema inmune de nuestro cuerpo, y consiste en una serie de moléculas que se activan unas a otras en cascada para marcar patógenos extraños y que sean eliminados. En pacientes con DMAE, el CFH se concentra en las drusas, que son depósitos retinales que contribuyen a la degeneración macular3.

Remodelación de la matriz extracelular

Además de estas dos regiones principales, están implicados algunos genes que participan en la remodelación de la matriz extracelular (MEC). La MEC es el soporte que hay alrededor de las células, formada, entre otros componentes, por colágeno. Esta estructura se mantiene en equilibrio gracias a unas enzimas llamadas metaloproteinasas (MMP), que pueden degradar el colágeno, y sus inhibidores (TIMP). Ciertas variantes de los genes de colágeno, así como de las MMP y los TIMP aumentan el riesgo de desarrollar DMAE. Sin embargo, es curioso observar como otras variantes de los mismos genes pueden ejercer un efecto protector frente a la misma enfermedad3.

Metabolismo de los lípidos y colesterol

Por último, otro factor clave en el desarrollo de la degeneración macular es el metabolismo de los lípidos y el colesterol. Los lípidos juegan un papel importante en muchos procesos, además de formar parte de las membranas celulares. Sin embargo, es importante mantener un equilibrio en los tejidos. Por eso, hay un complejo sistema de vesículas que llevan lípidos y colesterol del hígado a los tejidos y al revés, retirando los excesos3.

Cuando este sistema no funciona correctamente, pueden acumularse, como pasa en la DMAE. El 40% del volumen de las drusas está formado por lípidos, que probablemente se hayan acumulado por fallos en su eliminación. En este proceso participa otro gen altamente asociado con la degeneración macular, que es el CETP, involucrado en el transporte del colesterol al hígado desde los tejidos3.

Hemos presentado algunos de los genes que, hasta la fecha, se han relacionado con el desarrollo de la DMAE.  Conocer la vía afectada en cada paciente podría ayudar a desarrollar y aplicar terapias más dirigidas2.

  • Fuentes bibliográficas

    1. Thomas CJ, Mirza RG, Gill MK. Age-Related Macular Degeneration. Med Clin North Am. 2021;105(3):473-491. doi:10.1016/j.mcna.2021.01.003

    2. DeAngelis MM, Owen LA, Morrison MA, et al. Genetics of age-related macular degeneration (AMD). Hum Mol Genet. 2017;26(R1):R45-R50. doi:10.1093/hmg/ddx228

    3. Shughoury A, Sevgi DD, Ciulla TA. Molecular Genetic Mechanisms in Age-Related Macular Degeneration. Genes. 2022;13(7):1233. doi:10.3390/genes13071233

    M-ES-00012656

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