Tratamiento del Linfoma no Hodgkin

Tratamiento del Linfoma no Hodgkin

Existen diferentes tipos de tratamientos disponibles. La elección de uno u otro dependerá del estadio, subtipo histológico, edad y estado general del paciente.

Los tratamientos principales para el LNH son la quimioterapia, la radioterapia y la inmunoterapia. A menudo se recurre a una combinación de estos tratamientos. En ocasiones, pueden considerarse también la cirugía o el trasplante de células madre.

En los linfomas indolentes, si el estado general es bueno y la enfermedad no causa síntomas, puede no ser necesario el tratamiento. El paciente estará sometido a una vigilancia activa que consiste en una supervisión médica basada en pruebas y exámenes físicos de manera periódica. El tratamiento será necesario si las pruebas o los síntomas indican que el cáncer está progresando.

Puede producirse una transformación de la enfermedad a una forma más agresiva (alrededor de un 5-10% / año), lo que puede hacer necesario repetir la biopsia del ganglio.

El régimen de quimioterapia que se utiliza dependerá del estadio y del tipo de LNH. El régimen CHOP es la combinación de quimioterapia utilizada con mayor frecuencia en el tratamiento inicial del LNH. Incluye cuatro fármacos: ciclofosfamida, doxorrubicina, vincristina y prednisona. Se ha demostrado que añadir rituximab (anticuerpo monoclonal) a la quimioterapia en el tratamiento de los linfomas de células B proporciona mejores resultados que la quimioterapia CHOP como único tratamiento.

La quimioterapia presenta efectos secundarios los cuales varían en función del fármaco, la dosis, la duración del tratamiento, el paciente, etc. Es necesario controlar los efectos secundarios antes, durante y después del tratamiento.

En general se administra en aquellos casos en los que el LNH está localizado en una sola área del cuerpo o si existe un ganglio linfático particularmente grande. Suele administrarse después de la quimioterapia o como complemento a la misma. A veces, se utiliza también como tratamiento paliativo para disminuir el dolor o mejorar determinados síntomas.

La radioterapia presenta efectos secundarios como fatiga y reacciones leves en la piel. La mayoría de estos efectos secundarios desaparecen una vez finalizado el tratamiento.

Rituximab es un anticuerpo monoclonal que se utiliza para el tratamiento de muchos tipos diferentes de linfoma de células B. Actúa uniéndose a una molécula llamada CD20 que se encuentra en la superficie de casi todas las células B y linfomas de células B. Cuando el anticuerpo se une a esta molécula, algunas células del linfoma mueren y otras son más susceptibles al tratamiento con quimioterapia. Rituximab es eficaz por si solo pero la investigación clínica ha demostrado que los resultados son mejores cuando se combina con quimioterapia.

El Rituximab se administra también después de una remisión en los linfomas indolentes para aumentar su duración.

El trasplante de progenitores hematopoyéticos es un tratamiento agresivo y generalmente se indica únicamente a pacientes con LNH cuya enfermedad es progresiva o recurrente. Sin embargo, en algunos subtipos de LNH, como el linfoma de células del manto y algunos linfomas de células T, el trasplante de progenitores hematopoyéticos puede recomendarse para evitar que vuelva a aparecer.

Existen dos tipos de trasplante de células madre o progenitores hematopoyéticos, según el origen de las células madre sanguíneas de reemplazo: alogénico (ALLO) y autólogo (AUTO). Las células que se usan en los trasplantes AUTO provienen de los mismos pacientes, mientras que las que se usan en los trasplantes ALLO provienen de donantes sanos compatibles.

En ambos tipos, el objetivo del trasplante es destruir células cancerosas en la médula ósea, la sangre y otras partes del cuerpo, y permitir que los progenitores hematopoyéticos creen una médula ósea sana. El paciente es tratado con dosis altas de quimioterapia y/o radioterapia para destruir la mayor cantidad posible de células cancerosas y a continuación es trasplantado.

Estadio I y II
Sólo el 15-30% de los pacientes se presentan en estadios iniciales. El tratamiento consiste en radioterapia o bien la quimio-radioterapia con combinaciones de CHOP y radioterapia de la zona afectada. Con este tratamiento se puede alcanzar una supervivencia superior al 60% a los 10 años.
Estadios III y IV
El tratamiento en estos estadios puede variar:

Vigilancia activa , quimioterapia, radioterapia o terapias biológicas con anticuerpos monoclonales (Rituximab) o la radioinmunoterapia.

La decisión debe basarse en el crecimiento tumoral, síntomas del paciente, citopenias importantes debidas a infiltración de la médula ósea, hiperesplenismo o anemia hemolítica, factores pronósticos adversos, edad, subtipo histológico y decisión compartida con el paciente informado.
Tratamiento de los LNH agresivo o de alto grado
El tratamiento estándar de los LNH agresivos es 8 ciclos de Rituximab y 6 ciclos CHOP.

El compromiso de Roche con los pacientes
es descubrir, desarrollar y comercializar soluciones innovadoras para necesidades médicas no cubiertas que transformen la vida de los pacientes.


COMPROMISO ROCHE

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies
X